Ayn Rand en curso sobre mujeres extraordinarias

 

Como un homenaje a los fundadores de la Universidad Francisco Marroquín, profesor Armando de la Torre imparte el curso Tres mujeres extraordinarias, sobre las obras de Ayn Rand, Hannah Arendt y Edith Stein.

 

“El rasgo más sobresaliente del siglo XX fue el totalitarismo; y en cuanto valido de la ciencia y la tecnología modernas, fue un fenómeno enteramente inédito en la historia de la humanidad.  Fue dentro de ese marco que unos guatemaltecos visionarios fundaron una universidad cual no hay otra”, explicó de la Torre.

 

“Ahora que la amenaza de antaño parece levantar de nuevo su cabeza en muchos rincones diferentes de Iberoamérica, y en algunos otros del mundo islámico, creo muy oportuno reafirmarnos en los principios que hacen de una sociedad humana una sociedad de hombres libres y responsables. Tanto más cuanto la political correctness en boga ha debilitado la fibra moral de los pueblos de Occidente a ambos lados del Océano Atlántico”, añadió.

 

“Además, el siglo XX también se caracterizó por haber sido el primero en el que mujeres figuraron a la vanguardia del pensamiento junto a los hombres”, indicó.

 

“En lo personal, cada una vivió su respuesta al desafío del totalitarismo de una manera muy diferente. Ayn Rand, atea militante y entusiasta de Aristóteles, la planteó con una tajante afirmación de la suprema  libertad del individuo frente a toda colectividad que pretenda invadirle su esfera privada de acción, y con un incondicional rechazo a los intentos por subordinarlo a necesidades ajenas que a juicio de un tercero puedan considerarse hipotéticamente superiores a las suyas propias. Hanna Arendt, judía alemana asimilada a su entorno, la verbalizó al estilo socialdemocrático de los grandes pensadores estructuralistas de la Escuela de Francfort. Edit Stein, por su parte, doctorada summa cum laude en filosofía y discípula y mano derecha de Edmund Husserl, el fundador de la Fenomenología, peregrinó hacia las etapas místicas del conocimiento después de su encuentro con Max Scheler y terminó por hacerse monja carmelita. Murió gaseada por los nazis en un campo de concentración a los cuarenta y dos años de edad y fue canonizada por Juan Pablo II en 1998”, explicó de la Torre.

 

La bibliografía del curso es la siguiente:

 

De Ayn Rand, su novela monumental Atlas shrugged (1957), traducida al castellano bajo el título La rebelión del Atlas. Además, puede ser muy fecunda la lectura de We the living (1936), traducido como Los que vivimos, o The Fountainhead (1943), en español El manantial. Otra, más debatible pero fácilmente accesible en nuestro campus, es The virtue of Selfishness, en español La virtud del egoísmo, escrita conjuntamente con Nathaniel Branden, desde las premisas del enfoque ético que llamaron Objetivismo.

 

De Hanna Arendt su obra Los orígenes del totalitarismo (1951). Igualmente estimulante para quienes se quieran familiarizar aún más con su legado es su ensayo La condición humana (1969). En su relación  Eichmann in Jerusalem, reportaje muy interesante, acuñó el célebre subtítulo de “la trivialidad del mal” que se presta a una reflexión, tanto filosófica como teológica, profunda  

 

De Edit Stein, en su obra magna Ewiges und endliches sei (1929). En él se afincan sus meditaciones subsiguientes sobre “la vocación de la mujer”, así como su Scientia Crucis (1932).  Resulta también muy interesante la homilía que sobre ella pronunció Juan Pablo II para su beatificación (1987).

 

 

Guatemala, 22 de enero de 2007